Ésta niña que ven aquí, soy yo, en algún acto escolar, disfrazada de paloma…
¡Ahora sé de donde viene mi fobia hacia las aves y, particularmente, hacia las palomas!
Luego de verme expuesta ante tanta humillación y vergüenza me fue imposible no traumarme…
Freud decía que el síntoma desaparece cuando el paciente consigue detallar el suceso traumático.
¿Será esto cierto? Es simple, mañana mismo intentaré acariciar a un horrible y despreciable pájaro y lo comprobaré.
No es casual que ame a TODO ser vivo menos al homínido y a aquellos que portan plumas…
En la veterinaria donde trabajo no hay animal que no haya pasado por mis bellas y cálidas manos.
En fin, quién sabe…
Es una lástima que no haya encontrado las fotos de cuando actué en “El mago de Oz”. En dicha obra, yo interpretaba al hombre de hojalata.
Hubiera matado por ser “Dorita”, pero ese papel se lo dieron a una pendeja con cabello rubio y rizado…
De todas formas, la maestra fue visionaria al otorgarme ese personaje…
No sé si conocen la historia (yo la amaba) pero a Dorita la acompañan un espantapájaros sin cerebro, un león cobarde y un hombre de estaño sin corazón. Los tres van en busca del mago con las esperanzas de obtener lo que desean (un cerebro, valentía y un corazón, respectivamente).
Y yo aún sigo buscando mi corazón…creo que me fueron dados todos los órganos vitales, menos éste…










